TEMAS ACTUALES SOBRE EL VPH Y EL CANCER CERVICO UTERINO

CONCLUSIONES SOBRE LA REUNIÓN BIANUAL DE LA SOCIEDAD AMERICANA DE COLPOSCOPÍA Y PATOLOGÍA CERVICAL, efectuada en Orlando, Florida, US del 18 al 22 marzo 2002 y del CONGRESO MUNDIAL DE COLPOSCOPIA Y PATOLOGÍA CERVICAL efectuado en Barcelona, España del 9 al 13 de junio del 2002.

CANCER CERVICO UTERINO Y LESIONES PRE MALIGNAS DEL TRACTO GENITAL INFERIOR Y CARCINOGENESIS DEL VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO.


La prevención del cáncer cervico uterino tiene tres objetivos:
  • a) PREVENCION PRIMARIA: Evitar el contagio del VPH
    • Abstinencia, que es con frecuencia ignorada
    • Uso del condón: no completamente efectivo porque no cubre totalmente las zonas de piel infectada por el virus.
    • Vacunas, actualmente en estudio, posiblemente en el mercado dentro de 3 años.

     

  • b) PREVENCION SECUNDARIA:
    I. Métodos de Screenning:
    o Papanicolaou convencional (detecta displasias leves con poca sensibilidad, ya que las de pequeña extensión no son reportadas en un alto porcentaje de casos, siendo efectiva para lesiones de gran extensión que generalmente son displasias severas)
    o Papanicolaou de capa delgada (Thin pap) con mejores resultados que el anterior.
    o Prueba de hibridación in situ para DNA de VPH.
    o Pruebas PCR para detección de la infección por VPH usadas en trabajos de investigación para determinar el tipo de virus que con más frecuencia afecta a la población. En forma cotidiana o en la práctica clínica no se utiliza por su alto costo, porque de un 58% (Bergeron C, Jeannel D, Poveda J. Human papillomaviurs testin in women with mil cytologic atypia. Obstet Gynecol 2000; 95:821-7. y Ferris DG, Wright TC Jr and cols. Triage of women with ASCUS and LSSIL on pap semar reports: management by repeat Pap smear, HPV DNA testing, or colposcopy? J Fam OPract 1998;46: 125-34) hasta un 82.9% de las pacientes presentan virus de alto riesgo oncogénico (ALTS Group. Human papillomavirus testing for triage of women with cytologic evidence of low-grade squamous intraepithelial lesions: baseline data from a randomized trial. J Natl Cancer Inst 2000; 92: 397-402)
  • II. Colposcopía con biopsia dirigida para diagnóstico preciso, por su gran confiabilidad si es realizada por un experto. Cuando es realizada sin la experiencia y capacitación adecuada puede tener una baja especificidad al confundir lesiones normales con lesiones displásicas.
  • III. Tratamiento de lesiones pre-cancerosas en cérvix, destrucción precisa de condilomas planos y acuminados en tracto genital inferior de mujeres y hombres, lo cual baja la carga viral. Con la educación sobre alimentación y hábitos personales se mejora o fortalece el sistema inmunológico y permite a la paciente eliminar la infección por VPH.
  • IV. Vacunas terapéuticas en investigación. Requieren de uso controlado y amplio (miles de pacientes) durante varios años para demostrar su efectividad, que les permita un uso comercial generalizado.

 

  • c) ASESORIA y apoyo a la paciente enferma. Evitar trastornos psicológicos a la paciente y en su relación de pareja.

El Papanicolaou es el método de screenning (tamizaje o muestreo) utilizado para detectar el cáncer de cérvix. Si se hace periódicamente cada 6 meses cuando presentan inflamación o cada 12 meses cuando es clase I (normal), se puede detectar con seguridad el cáncer en su etapa inicial, el cual puede ser curable, el cual requiere de tratamientos conservadores para eliminar las lesiones pre cancerosas y el cáncer in situ (cáncer no invasor) Cuando la paciente tiene un cáncer invasor temprano ó un cáncer más avanzado, se requieren de tratamientos agresivos y costosos como radioterapia, cirugía radical (histerectomía = retirar útero ó matriz junto con los ganglios linfáticos pélvicos) y/o de la quimioterapia

El Papanicolaou tiene un alto índice de error, de hasta un 50%, para detectar las lesiones de bajo grado asociadas a infección por virus del papiloma humano (displasia leve o Neoplasia Intraepitelial Cervical grado I), ya que estas son en ocasiones de extensión pequeña por lo cual al tomar el cepillado o raspado del cérvix no se desprenden las células suficientes y necesarias para hacer el diagnóstico, otra causa es por una mala técnica en el manejo de la muestra fijación y/ó de su interpretación. Pasando desapercibidas dichas lesiones para el cito tecnólogo o patólogo que hace el estudio del Papanicolaou (citología exfoliativa). Por esta razón cuando se diagnostica una paciente por primera vez con la enfermedad denominada displasia leve, NIC I, infección o sospecha de infección por VPH ó lesión escamosa intraepitelial de bajo grado no se puede determinar desde cuando esta enferma, aunque sus Papanicolaous anteriores hayan sido negativos o normales. En el caso de que el Papanicolaou reporte lesión escamosa intraepitelial de bajo grado es absolutamente necesario que se practique un estudio de colposcopía de preferencia en una CLINICA DE DISPLASIAS por un Ginecólogo Colposcopista u Oncólogo Colposcopista que cuente con la adecuada capacitación como lo marca la Organización Mundial de la Salud y la Norma Oficial Mexicana (NOM-014-SSA2-1994), la cual indica que dicho médico deberá ser capacitado durante 6 meses por médicos colposcopistas expertos en una clínica de displasias que concentre a gran cantidad de pacientes enfermas y sanas para que puedan adquirir la experiencia clínica, los médicos en entrenamiento. Además como ginecólogos y oncólogos se sugiere tener la Certificación del Consejo Mexicano de cada Especialidad ya sea la de Ginecología y Obstetricia o en su caso la de Médico Oncólogo ya que dichos consejos llevan un control de calidad sobre los médicos debidamente entrenados y actualizados en su especialidad, algunos colegas también se afilian y certifican en las sociedades Americanas de dichas especialidades para obtener información actualizada de calidad internacional como especialistas, siendo el American College of Obstetrician and Gynecologists la sociedad más frecuente. Pero para las diferentes sub especialidades se han formado otras asociaciones tanto en México como en Estados Unidos de Norteamérica de las cuales se puede ser miembro sin haber cursado el entrenamiento indicado por la Norma Mexicana para acreditarse como subespecialista, ya que los requisitos para inscribirse a dichas asociaciones son mínimos.

Por lo anterior se requiere sean expedidos Certificados de control de calidad como los expide la American Society for Colposcopy and Cervical Pathology, realizando un examen teórico con diapositivas y casos clínicos el cual solo es aprobado por el 33% de los médicos que lo presentan. Durante los últimos diez años solo 78 médicos hemos aprobado y contamos con dicha certificación, tanto de Estados Unidos de Norteamérica, Canadá, México y de sud América, contamos con dicha certificación llamada COLPOSCOPY RECOGNITION AWARD, que acredita al médico que fue entrenado en colposcopía como colposcopista de nivel avanzado, lo anterior es excelente siempre y cuando el médico colposcopista cumpla las normas regulatorias de cada país. Por lo que las compañías de seguros y los pacientes deben de exigir que los médicos presenten sus diplomas de entrenamiento expedidos en clínicas de displasias aprobadas por la Norma Oficial Mexicana y la Organización Mundial de la Salud, con duración de por lo menos 6 meses, es necesario que se mencione en que clínica se realizo el entrenamiento y de que fecha a que fecha, aclarando que se acudió diariamente para cumplir la norma.

Lo anterior ha sido difícil de cumplir, ya que la cantidad de médicos bien capacitados ha sido insuficiente ante la demanda de atención de la población afectada, lo cual ha ocasionado que ginecólogos y oncólogos con capacitaciones muy cortas que no cumplen la norma oficial mexicana (cursos de uno o dos meses y en ocasiones realizados los fines de semana durante 6 meses), dichos médicos tienen un alto riesgo de estar realizando estudios de diagnóstico inadecuado (la baja especificidad de la colposcopía sin experiencia está plenamente demostrada) y que por lo tanto se realicen tratamientos innecesarios o exagerados, ya que el tipo de tratamiento debe ser acorde a cada paciente. Esto los lleva a realizar histerectomías, conos de cérvix muy grandes que ocasionan hemorragia con riesgo de incompetencia cervical que ocasiona abortos repetidos; y a utilizar substancias químicas cáusticas o aparatos obsoletos para tratar condilomas planos y acuminados en genitales.

Para mejorar la capacidad de detección de cáncer de cérvix y de sus lesiones precursoras se introdujeron los criterios y la terminología del sistema Bethesda. Lo anterior ocasiono un sobre diagnóstico del virus del papiloma humano en la Unión Americana, ya que ante cualquier inflamación atípica los reportaban como asociados a vph, lo cual podemos comprobar al ver las estadísticas anuales que reportan dos millones de casos con ASCUS y realmente hay un millón trescientos quince mil con lesiones asociadas al vph y cáncer. Por lo anterior en el 2001 se modificaron los criterios de Bethesda cambiando el termino ASCUS por el de ASC (atípia de células escamosas) y algunos criterios para la interpretación se modificaron. De acuerdo a la reunión de Bethesda 2001 el reporte de ASC en el 63% de las pacientes se debe a la presencia de una infección por virus del papiloma humano o Lesión Escamosa Intraepitelial Cervical de bajo grado, NIC I o displasia leve; en el 12 % tienen NIC II y en el 5 % NIC III.

Los resultados anteriores fueron presentados en la última reunión bianual de Colposcopía de Estados Unidos (ASCCP) por Thomas C. Wright JR. MD y se publicarán en la revista de JAMA. El mismo médico dio a conocer la pirámide de diagnósticos que en Estados Unidos (US) se reportan anualmente:

1) 2,000,000 de pacientes con ASCUS o Papanicolaous con atípias por posible VPH.
2) 1,000,000 de pacientes con Lesión Escamosa Intraepitelial Cervical de Bajo Grado, displasia leve ó NIC I (Neoplasia Intraepitelial Cervical Grado I de Richart) o infección por virus del papiloma humano.
3) 300,000 pacientes con Lesión Escamosa Intraepitelial Cervical de Alto Grado que incluye NIC II y NIC III ( Neoplasia Intraepitelial cervical grado 2 y 3, equivalentes a displasia moderada, severa y cáncer in situ)
4) 15,000 pacientes con CANCER INVASOR.


El problema de sobre diagnóstico son los dos millones de pacientes en quienes se reporta en su Papanicolaou clase II con ASCUS (alteración inflamatoria con atípia inespecífica, sin displasia) y que son las pacientes en quienes se sospecha o se diagnostica posible infección por virus del papiloma humano. A estas pacientes se les somete a estudios para confirmar la presencia de infección por vph, utilizando técnicas que detecten la anticuerpos para el DNA del virus del papiloma humano, llamadas captura de híbridos o de hibridación in situ y la PCR (cuestan de 100 a 200 dólares) para que de ser positivas sean enviadas a una clínica de displasias y se les realice una colposcopía, la que tiene un costo muy superior en Estados Unidos con respecto a la prueba de hibridación in situ del DNA para VPH. En México es más costosa la captura de híbridos o hibridación in situ que la Colposcopía. Las pacientes que tienen prueba de DNA negativa se ahorran dinero al no tener que realizarse la Colposcopía en Estados Unidos.

Reconociendo que el método más preciso para determinar la presencia de lesiones displásicas es la colposcopía con toma de biopsia dirigida. En caso de tener una prueba de positiva a DNA del VPH y no tener lesiones displásicas en una colposcopía, la cual es satisfactoria porque se observa toda la zona de riesgo y nos permite decirle a la paciente que se encuentra sana siendo inecesario un tratamiento. Con lo anterior se reduce en Estados Unidos, de dos millones a un millón el número de pacientes que requieren de manejo por presentar una lesión displásica. Por lo que existe un sobre diagnóstico de infección por virus del papiloma humano en los Papanicolaous que se reportan como ASC o ASCUS siendo la colposcopía el método adecuado para confirmar o descartar la presencia de las lesiones displásicas asociadas a la infección por VPH (virus del papiloma humano).

El diagnóstico anual de un millón de pacientes con Lesión Cervical de bajo grado, NIC I, displasia leve o infección con VPH que presentan lesión visible se hace por medio de colposcopía y confirmado por la biopsia dirigida de la lesión de mayor gravedad. Las lesiones de alto grado y el cáncer también se hacen por medio de la colposcopía con biopsia dirigida.

Los exámenes de laboratorio como la prueba de PCR (prueba más precisa y costosa que la hibridación in situ) se utiliza con fines de investigación para conocer los tipos de virus del papiloma humano más frecuentemente aislados en una población en especial (país, ciudad, etc.) No cabe duda que el principal factor oncogénico para el cáncer de tracto genital inferior (cérvix principalmente) siendo los virus tipo 16, 18, 31 y 45 entre otros, los más agresivos. Estos virus actúan con más facilidad en las células con metaplasia inmadura e intermedia del cérvix, llamada zona de transformación. Si a esto se le agregan otros factores que favorecen el desarrollo del cáncer o que disminuyan el sistema inmunológico de las pacientes, se va a facilitar el desarrollo de un cáncer.

Dichos factores adicionales son el tabaquismo, baja ingesta de vitaminas y oligoelementos antioxidantes, ansiedad severa, cualquier tratamiento inmunosupresor (corticoides, etc.) para control de enfermedades auto inmunes, trastornos del sistema inmunológico que ocasionen inmunosupresión y el SIDA por supuesto. Siendo el factor más importante la PERDIDA DEL SEGUIMIENTO de las pacientes el principal riesgo para el cáncer invasor.

Tanto en Europa como en los Estados Unidos de Norteamérica y Canadá se ha ido mejorando la calidad del Papanicolaou ya que se prefiere utilizar una nueva versión del mismo, denominado Thin Prep Pap Test, dicha técnica la toma el ginecólogo de forma tradicional utilizando el Cytobrush y la espátula de ayré las cuales introduce en un frasco con material conservador y son enviadas al laboratorio donde se centrifugan y se obtiene el material celular que se desea analizar, el patólogo hace el extendido y fijación en las laminillas, con lo que se evita el error que puede cometer el ginecólogo al enviar muestras inadecuadas para su interpretación. Además esta nueva forma nos permite conservar material celular para realizar una prueba de DNA del VPH por hibridación in situ, cuando existen dudas que es el caso de un reporte con atípia y poder descartar al vph como causante de dicha atípia o inflamación inespecífica severa, evitando la ansiedad de las pacientes durante el tiempo necesario para ser recibidas en la consulta con el colposcopista, la cual se evita cuando la prueba de DNA para el vph es negativa y por lo tanto no se envían esas pacientes a colposcopía.

Los virus del papiloma humano son MUCOSOTROPICOS, es decir solo se pueden aislar en células de la piel y mucosas (piel de color rosa o roja) que cubre los labios mayores de la vulva, vagina y el cérvix en la mujer. En los hombres se encuentra el virus en la piel del pene, testículos y ocasionalmente en la mucosa del meato uretral (orificio por donde sale la orina) En el ano es otra región donde se pueden localizar las lesiones por VPH. La transmisión más frecuente de la infección es por medio de micro traumas (pequeñas cortadas o raspaduras) que se ocasionan durante el coito en la relación sexual, debido a esto se cataloga a dicha enfermedad como de transmisión sexual. Existen otras formas demostradas y confirmadas de importancia y son: la transmisión madre a hijo, ya que durante el parto se desprenden células infectadas de la madre las cuales están en contacto con la laringe y los genitales del recién nacido, así como otras formas menos fáciles de contagio, como sería el uso de ropa interior recientemente contaminada o de utensilios que se introduzcan en vagina o tengan contacto con la vulva.

Durante la última reunión de colposcopía de la ASCCP (Sociedad Americana de Colposcopía y Patología Cervical) se presento un gran trabajo de investigación por el Dr. Mark Schiffman (MD, MPH) Miembro del Instituto Nacional de Cáncer. El titulo fue: “Historia Natural de la Infección por Virus del Papiloma Humano y Carcinogénesis Cervical”. Realizado en Portland, Kaiser con 20,000 mujeres, otro grupo en Guanacaste, Costa Rica con 9,000 mujeres y por último 5,000 mujeres con Papanicolaous que presentaron displasia leve (ASCUS-LSIL) Nos menciona que existen 100 tipos de VPH de los cuales 40 son de tipo genital y de estos solo 15 tipos se asocian a cáncer de cérvix. En todo el mundo los que se aislaron con más frecuencia fueron del tipo: 16, 18, 31 y 45. Se confirmo que la transmisión sexual es la vía más importante al demostrar que existe una relación directa entre cáncer y vph de transmisión sexual ya que los factores de riesgo más importantes fueron el inicio de la vida sexual a edad temprana, el número de parejas sexuales que se hayan tenido en el transcurso de la vida (cuando han tenido de 2 a 5 parejas el riesgo es de un 10% y cuando tienen más de 10 parejas el riesgo es de 60 a 80%) y si el esposo o pareja tuvo múltiples parejas se puede aplicar los porcentajes de riesgo antes mencionados. Otros factores de riesgo para cáncer cervical son la alta paridad, el tabaquismo, la inmunosupresión y lo más importante es que las pacientes no continúan con el chequeo adecuado.

Además se demostró con PCR que la carga viral del DNA del HPV 16 se elimina o se hace negativa en el 50% de las pacientes dentro de los dos primeros años, lo cual nos habla de posible curación. Cuando no se demostró la presencia de lesiones subclínicas por vph se determino que se encontraban en fase latente, en al cual no contagian y tienen muy bajo riesgo de desarrollar cáncer, estando de acuerdo con el estudio de Burk, Papiloma Virus Reports (2001; 12: 119-123)

En dicho estudio se vigilaron a las pacientes con lesión de bajo grado en cérvix asociadas a infección por virus del papiloma humano y pacientes con PCR positiva para HPV 16 sin anormalidades citológicas durante 5 a 6 años. Todas las pacientes que progresaron a lesión cervical de alto grado fueron tratadas. Se estudio durante 10 años la llamada “Latencia Viral” (infección por VPH sin lesiones asociadas al virus que sean visibles mediante la colposcopía con el uso del ácido acético) Concluyen que su estudio es corto, pero las evidencias sugieren que los pacientes que permanecen en esta etapa de la enfermedad (carga viral muy baja) no tienen un riesgo alto para desarrollo de cáncer. Se pudo demostrar que es posible eliminar la infección clínica y subclínica del VPH que son las que tienen riesgo para el desarrollo del cáncer y que pueden contagiar a una pareja sexual.

También se demostró que las lesiones de bajo grado en cérvix que persistan después de un año de vigilancia colposcópica deberán ser tratadas de igual forma que las lesiones de alto grado, si persisten, sí hay un riesgo alto para el desarrollo de cáncer. De los 219 pacientes que no se trato y se vigilaron durante 6 años, tuvieron los siguientes resultados: el 46.11 % se curo, el 4.56 % persistió con simple infección por vph, 1.82 % persistió con NIC I; el 15.98 % se incremento y paso a NIC II; el 26.94 % se transformo en cáncer in situ o NIC III y el 4.56 % se transformo en un cáncer invasor. Por lo tanto si después de 1 a 2 años existe persistencia del HPV 16 (o virus de alto riesgo), el riesgo para NIC 3 y cáncer es alto.

Para ellos los factores de riesgo para cáncer cervical son: Edad de inicio de la vida sexual (posible contagio del VPH), número de parejas sexuales (promiscuidad incrementa posible contadio del VPH), fumar (co-factor), alta paridad, compromiso del sistema inmunológico y pérdida del seguimiento a pacientes.

El 82.9 % de las mujeres con lesión de bajo grado en cérvix tiene VPH de alto riesgo por lo que no se utiliza de rutina el estudio con PCR (ALTS, JNCI 2000:92397-402)

En el mundo presentan cáncer de cérvix cada año 450,000 mujeres y de estas mueren 200,000. En Estados Unidos en 15,000 pacientes se diagnostica cáncer invasor y 4,500 mueren cada año con una incidencia alta a los 40–45 años. La edad promedio para NIC II Y NIC III es a los 30 años de edad.

Con el fin de ahorrarse el tratamiento o evitar que colposcopistas inexpertos les ocasiones un daño mayor (hemorragia severa durante el tratamiento o secuelas en la fertilidad) a las pacientes jóvenes (adolescentes o que acaban de iniciar su vida sexual, en quienes se piensa tienen poco tiempo de haber contraído la infección), se sugiere que las lesiones de bajo grado sean vigiladas por un colposcopista experto cada 6 meses durante un año en espera de una curación espontánea y en caso de haber persistencia si esta lesión es ocasionada por un virus de alto riesgo oncogénico, sea tratada de igual forma que todas las lesiones cervicales de alto grado, esa fue la propuesta hecha por Edward J. Wilkinson, MD que se publicara en la revista JAMA. Considera que el tratamiento de las lesiones de bajo grado de cérvix con colposcopía satisfactoria sea por medio de un método ablativo realizado por un experto (destruyen tejido sin enviar muestra al patólogo) siendo la foto vaporización con láser CO2 la que más se adapta a las necesidades de cada paciente. Para las lesiones de bajo grado con colposcopía insatisfactoria se recomienda el tratamiento excisional que envía tejido al patólogo para su estudio, utilizando electro cirugía o láser CO2 (Minicono o cilindro de Cérvix)

En México la norma oficial para el manejo de las lesiones cervicales de bajo grado es el tratamiento conservador realizado por un colposcopista experto ante la posibilidad de no llevar el control y seguimiento de la paciente y el riesgo mínimo de un 30 % para el desarrollo de cáncer, las otras razones son:

1.- Las mujeres no llevan un seguimiento colposcópico porque lo abandonan

2.- El costo alto de las pruebas de hibridación in situ y la PCR de $ 1,000.00 ó más. Las que se deben repetir al inicio del protocolo de estudio y al final del mismo. Siendo más económico los tratamientos conservadores del cérvix en las instituciones del sector salud.

Para las lesiones de alto grado de cérvix se recomienda el tratamiento ecsisional o minicono de cérvix utilizando electro cirugía o láser CO2, en caso de extensión de las lesiones en el ecto cérvix (lesiones que se extienden a la vagina) se recomienda la foto vaporización con láser CO2 para lograr la profundidad precisa y adecuada sin ocasionar daño a vejiga o intestino como se ha reportado que con frecuencia sucede cuando se tratan esas lesiones extensas utilizando la crioterapia o la electro cauterización con el generador moderno de electro cirugía, llamado de radiofrecuencia, siendo el mismo riesgo que con los antiguos generadores (electrocauterios)

La crioterapia esta indicada en pequeñas y superficiales lesiones de bajo grado sin displasia de cérvix o con displasia leve cuando el cérvix es simétrico y sin cicatrices, permitiendo un adecuado contacto entre el cérvix y la punta de la criosonda. En ocasiones se usa para el ectropión o llamado “úlcera de cérvix” cuando son de poca extensión, ya que los ectropiones grandes tienen mejores resultados con electro cirugía haciendo un cono o mediante foto vaporización con láser CO2.

En cérvix han quedado obsoletos los tratamientos son sustancias químicas cáusticas como el ácido tricloracético y similares.Todos los tratamientos sin excepción deberán ser precedidos de una biopsia con estudio histopatológico que confirme el diagnóstico colposcópico para descartar cáncer invasor.

La infección por virus del papiloma humano en cérvix y vagina es siempre asintomática (no molesta) hasta que se desarrolla el cáncer es cuando se presenta sangrado transvaginal, olor fétido y los dolores pélvicos por las metástasis. La infección por virus del papiloma humano en vulva ocasiona molestias cuando esta enfermedad se acompaña de verrugas de lo contrario casi siempre es asintomática. La comezón y el dolor vulvar pueden ser ocasionados por el VPH y por muchas otros tipos de infecciones y alteraciones inflamatorias. Actualmente se considera que en ocasiones el síndrome de vestibulitis vulvar o ardor en el coito puede ser ocasionado por el VPH.

Las lesiones de bajo grado en vagina que son una extensión de las lesiones cervicales a los fondos de saco vaginales se tratan mejor y sin riesgos mediante la foto vaporización con láser CO2 a una profundidad de 2 a 3 mm, máximo 4 mm. Para las lesiones de bajo grado localizadas en el resto de las paredes vaginales se recomienda la vigilancia colposcópica con educación e información a las pacientes para un control adecuado y que no falten a sus citas, así como indicaciones para mejorar su sistema inmunológico y evitar co factores para cáncer. Existen 50 % de posibilidades de que dichas lesiones curen espontáneamente o se reduzcan notablemente para poder llevar a cabo posteriormente un tratamiento con láser CO2 de menor extensión en caso de incremento en el grado de la displasia.

La alternativa que más incrementa la curación (eliminación de la infección subclínica y clínica) es la foto vaporización con láser CO2 en manos de un experto, lo cual nos permite bajar la carga viral al máximo posible y facilitarle al sistema inmunológico del paciente la eliminación total de la infección por VPH, pero con vigilancia periódica ante la posible reactivación del vph, debido a que no es posible demostrar objetivamente si la paciente se encuentra en fase de infección latente por vph o esta totalmente curada (elimino completamente el virus) En ambos casos la paciente no contagia la enfermedad y no tiene riesgo de cáncer por lo que solo se aconseja vigilancia colposcópica anual durante ocho a diez años, de acuerdo a los criterios presentados por los colposcopistas ingleses en el último congreso mundial de colposcopía de Barcelona, llevado a cabo en julio 2002.

En la vulva las lesiones de bajo grado asociadas al VPH se deben tratar cuando son visibles (condilomas acuminados, hipertrofia papilar, lesiones acetoblancas sobreelevadas, etc.) y cuando ocasionan síntomas. En caso de ser muy tenues dichas lesiones subclínicas se pueden manejar con vigilancia colposcópica ante la posible eliminación espontánea de las mismas en un 50 % de las pacientes o con un barrido de 800 micras mediante láser CO2 por un experto, este tratamiento es el ideal para destruir las lesiones localizadas en vulva e introito vaginal.

Cuando mediante un estudio colposcópico realizado por un experto, no se observan lesiones clínicas (visibles a simple vista) ni subclínicas (visibles con la aplicación de ácido acético) se considera que la paciente se encuentra en fase latente y solo se puede diagnosticar como sana (eliminación total del vph) con las pruebas de PCR, si estas son negativas debido a la baja de carga viral, de acuerdo al estudio de Burk (papiloma org) Reportes de (2001; 12:119-123) y de acuerdo al estudio de Mark Schiffman MD, MPH del Instituto Nacional de Cáncer presentado en la reunión Bianual 2002 de la ASCP (Sociedad Americana de Colposcopía)

Se ha demostrado de acuerdo a los trabajos previos en 10 años de seguimiento: que la fase latente tiene una carga viral tan baja que no contagia y no hay riesgo alto de cáncer. Teóricamente existe la posibilidad de una reactivación de virus, pero el pronóstico es muy bueno cuando las pacientes entran a esta etapa. Para ayudar a que el sistema inmunológico lleve la infección por VPH a una fase latente, eliminando la infección subclínica y clínica se han utilizado muchas substancias químicas cáusticas como el ácido tricloracético indicado solo en pequeñas y muy escasas lesiones por VPH, ante el riesgo de quemar a mayor profundidad del espesor de la epidermis (1 mm) y de dañar la dermis la cual nos ocasiona secuelas en la sensibilidad y anatomía (apariencia)

Se utilizó la crema de 5 FU al 5 % (5 fluoruracilo al 5 %) para aplicación en vagina y vulva con resultados de un 70 % de eliminación de dichas lesiones subclínicas pero con el inconveniente de serias complicaciones al impedir la duplicación de las células de la piel o tejido donde se aplicaba, por lo que se forman erosiones severas ó “úlceras” con dolor o irritación muy severa, de duración prolongada (varios meses, incluso años), razón suficiente para no ser utilizadas en Estados Unidos. Actualmente en Europa y Estados Unidos de Norteamérica se utiliza el 5 FU al 5% solamente en casos de cáncer de vagina ya que estamos hablando de una enfermedad mortal por lo cual las secuelas del tratamiento tienen menos valor que el cáncer.

El corte de condilomas acuminados pequeños y escasos mediante electro cirugía se puede realizar, pero existe el riesgo de profundizar a más de 1 mm con los daños ya mencionados. La crioterapia se ha utilizado para destruir lesiones clínicas, (condilomas acuminados) de poca extensión y localizados en la vulva de la mujer y en el pene del varón, con tasas de eliminación de lesiones y posibilidad de pasar a la fase latente de un 83 % de éxito inicial y con un 28 % de recaídas o reactivación del virus. El uso de la fotovaporización con láser CO2 en las lesiones subclínicas asintomáticas se ha realizado para ayudar a bajar la carga viral de las pacientes llevándolas a curación (eliminación del virus) o a la fase latente etapa de muy bajo riesgo para cáncer y sin riesgo de contagio para otras parejas sexuales, aunque debido al alto costo del tratamiento con láser CO2 y a la necesidad de que el tratamiento sea realizado por un experto, se ha preferido que dichas lesiones no sean tratadas en espera de curación espontánea si no se cuenta con los recursos económicos, tecnológicos y la adecuada capacitación del colposcopista en microcirugía y láser.

La foto vaporización con láser CO2 a profundidades que se regulan en micras para variar los tratamientos de acuerdo a la profundidad de la epidermis de cada paciente siendo en la piel lampiña de 1 mm y en la piel con vello es de 3 mm. Presenta el riesgo de daño cuando se pasa a la dermis, ya que en esta área se encuentran las terminaciones nerviosas, las cuales pueden ser afectadas y en ocasiones de acuerdo al daño ocasionar una hipersensibilidad transitoria (dolor al coito) de hasta un año de duración, en pacientes que antes del tratamiento no tenían molestias.

El riesgo anterior es bajo sí el colposcopista es experto en el manejo del láser CO2. Debido al riesgo de que médicos inexpertos usen el láser CO2 y ocasionen daños en la sensibilidad e incluso deformación por haber profundizado hasta el tejido conectivo es que se prefiere dejar en vigilancia colposcópica y con aclaración o eliminación espontánea del virus (viral clearence) a los pacientes que son portadores de una infección subclínica por VPH, aclarando que pueden contagiar a sus parejas sexuales y a sus futuros hijos durante el parto, existiendo la posibilidad de pasar a la fase latente que no da ningún problema en un 50% de los casos. Cuando sea utilizada la foto vaporización con láser CO2 en genitales externos para eliminar lesiones por VPH, la tasa de éxito con un experto es del 89%, con un 8% de recaídas, pero con un inexperto el resultado es del 50% cifra similar a la vigilancia y sin riesgos.

El futuro en la prevención será el uso de las vacunas profilácticas contra el VPH las cuales se encuentran en investigación actualmente y deberán salir al mercado en los próximos años. Estas se aplicarán en la población adolescente, antes de que inicien su vida sexual. Las otras vacunas que son terapéuticas se utilizarán en pacientes ya infectadas. Estas últimas se tiene en investigación y deberán demostrar su utilidad en los próximos años para ser usadas sin riesgo de progresión en las lesiones de alto grado de cérvix.

Durante el último Congreso Mundial de Colposcopía , realizado en Barcelona el mes de junio 2002 el Dr. Xavier Castellsagué, del servicio de Epidemiología y Registro del Cáncer del Instituto Catalán de Oncología en Barcelona, España y la Dra. Nubia Muñoz de la Agencia Internacional para la investigación del Cáncer, Lyón, Francia presentaron información actualizada con los títulos: “Contribución del hombre al riesgo de cáncer cervical: evidencia de los estudios del IARC.” Recordaron el importante papel que juega el hombre en la transmisión de la enfermedad, la cual es subclínica la mayoría de las veces y por tanto requieren de peneoscopía con ácido acético para localizar las lesiones del vph (los hombres son portadores sin molestias y sin lesiones visibles) Se confirmaron los hallazgos de los trabajos publicados anteriormente por: Skegg DC, Corwin PA, Paul C, Doll R. (Importancia del varón en el cáncer de cérvix. Lancet 2: 581-3 (1982), el trabajo de Boon ME, Susantil, Tasche MJ, Kock LP. “Human Papiloma Virus (HPV) associated male and female genital carcinomas in a Hindu population. The Male as vector and victim” Cáncer 64: 559-65 (1989) y el trabajo de Kjarr SK. De Villiers EM, Dahl C et al. “Case-control study of risk factors for cervical neoplasia in Denmark, I: “Role of the male factor” in women with one lifetime sexual partner. Int J Cancer 48: 39-44 (1991).

La conclusión es que los varones deben recibir tratamiento para evitar que contagien a nuevas parejas sexuales. El riesgo de reinfección a la pareja presente o actual es de un 10 % debido a mutación de los virus, pero pueden contagiar a toda nueva pareja sexual. Por lo que se requiere más investigación para un tratamiento que sea posible utilizar de forma sencilla. Actualmente solo el colposcopista experto y con entrenamiento adecuado en láser CO2 puede ofrecer un tratamiento de destrucción de lesiones por vph, con precisión sin riesgo de secuelas y una tasa de éxito cercana al 90%. La otra opción es el uso de crema de Imiquimod al 5 %, tres veces por semana durante 16 semanas con efectividad del 56%.

En cuanto al manejo de las mujeres embarazadas de acuerdo a la Norma Oficial Mexicana y a los criterios de los europeos, americanos y canadienses. Toda paciente embarazada con displasia leve, moderada, severa e incluso cáncer in situ de cérvix, únicamente se acepta la vigilancia colposcópica cada 6 a 8 semanas, y solo se tomará una biopsia de cérvix con la pinza convencional e incluso una biopsia en anillo cuando se sospeche de un cáncer micro invasor o invasor. En conclusión el tratamiento de las lesiones NIC I, II y III incluyendo el Cáncer In Situ se deberá realizar dos meses después del parto (cuando se completa la involución uterina en pocas palabras que el útero vuelva a su tamaño normal), ya que todo tratamiento que busque la destrucción o excisión de la displasia de forma adecuada durante el embarazo tiene muy altas posibilidades de ocasionar un aborto y una hemorragia severa y siendo en ocasiones mortal para la madre. Solo el cáncer invasor puede ser tratado durante el embarazo, previo consentimiento de la madre, debido a que se perdería la vida del feto.

 
volver al menu